ACERCA de wecar

La idea de crear un servicio confiable nace de una mala experiencia.

En 2004 mi entonces novia actualmente esposa y yo abordamos un taxi de camino al trabajo, la mañana era un tanto monotona, con la regular prisa de llegar a la hora indicada y así no perder los bonos de puntualidad que el corporativo del banco para el que laborabamos ofrecía, todo iba como de costumbre e hice la parada a un taxi disponible en ese momento, abrí la puerta trasera del auto y ella entró inicialmente recorriendose para dejarme lugar; al abordar encontramos un conductor callado e introvertido sin un saludo o mueca de bienvenida cuando le dimos los buenos días, procedí a indicarle la dirección a donde nos dirigiamos y sin reparo avanzó hacia el destino indicado.

Durante el trayecto nosotros (mi novia y yo) platicabamos lo acostumbrado, pendientes de trabajo y actividades que debiamos realizar durante el día, nada incomodo que al conductor le pudiera importunar. Al percatarme que nos acercabamos al punto de llegada revise el entonces taximetro, marcaba $48 pesos, le extendi un billete dije $50 y le dije: "en el siguiente puente peatonal esta bien por favor", de la misma forma que al inicio del traslado no hubo contestación, pero en esta ocasión gesticuló con cierta molestia, abrí la puerta y baje del auto, estire mi mano hacia ella para ayudarle a salir y en el momento justo que tomó mi mano ¡el taxista arrancó a toda velocidad!.

La suerte estaba echada de nuestro lado y gracias a que ella se sujeto lo suficientemente fuerte de mi mano pudo alcanzar a salir del vehiculo sin que la secuestrara, si es que esa era su intención. Fue el susto de nuestras vidas; no pude anotar las placas y deseamos que nadie pase lo mismo.